Afrontar una crisis con la ayuda del Tarot

 

Existen momentos en la vida que tememos, que nos harán plantearnos nuestras vidas desde su cimiento. Esos son las tan temidas crisis, esos avatares de la vida que hacen que nos replanteemos las cosas, que veamos como todo lo que pensamos seguro se desvanece. Las crisis y los sucesos desafortunados forman parte de la vida de TODOS los seres humanos. Y están ahí para hacernos crecer como personas, para que veamos que la vida tiene sus altos y sus bajos, y por medio de los bajos sabemos y aprendemos a apreciar los altos.

 

El Tarot nos ayuda de manera inestimable en esos momentos, ya que nos enseña las lecciones que el Universo quiere que aprendamos y a la vez nos ilumina el camino para que vislumbremos las cosas que van a acaecer, y las consecuencias que están pueden tener en nuestra trayectoria vital.  Por eso la consulta del Tarot por parte de un tarotista especializado puede ayudar al Consultante a tomar las mejores decisiones o abrirle un camino que él ya conocía desde su inconsciente para ser mejor persona y tomar el camino de la excelencia. El tarot con sus arcanos tiene la capacidad de enfrentarnos con lo que somos, con lo que hacemos y nos brinda la oportunidad oculta de crecer.

 

 

Existe una carta que representa a la perfección una crisis en la tirada. Esa carta es el arcano de La Torre, en la que vemos como un edificio en llamas se derrumba, y los que lo habitan se lanzan desde sus ventanas. Esta puede parecer una imagen terrible, pero lo que de verdad representa es que algo en nuestra vida HA DE CAMBIAR, nosotros lo sabemos, podemos oler el olor del humo, vemos las señales y sabemos que debemos cancelar ciertas maneras de vivir y buscar soluciones que nos hagan felices.

 

El tarot nos ayuda a conocernos, a descubrirnos, a mirar en esos lugares internos que tanto nos cuesta ver. Bajo la guía del arcano XVI La Torre voy a hablar de la postura del tarot frente a las crisis que acontecen en la vida.  Esas crisis inevitables, esas que nos cuesta aceptar y que traen profundas bendiciones escondidas. Creemos haber alcanzado cierta estabilidad (una de las ilusiones que nos vende el ego) cuando, de repente, todo se derrumba.

 

Sin embargo, aunque no lo entendamos en el momento, la vida y el arcano XVI nos enseñan que siempre hay una razón para esos cambios y que esa razón la comprendemos con el paso del tiempo. Así que no hay que angustiarse tratando de encontrar rápidamente un porqué.

 

Las crisis destruyen, sacuden, dan miedo, pero lo hacen para recordarnos nuestro verdadero propósito, para liberarnos de algo, para abrirnos a nuevos caminos, para centrarnos. Muchas veces necesitamos la crisis para parar y conectarnos con nuestra verdad. Este arcano me recuerda que es fácil perderse en el mundo y que no lo reconocemos hasta que llega la crisis y nos muestra que no hemos estado viviendo bajo los principios que verdaderamente nos llenan, que son la luz que somos, la luz que nos cobija, la luz que nos mueve desde nuestra verdad.

 

La Torre nos invita a construir de nuevo. La presencia de esta carta puede traer dolor, pero también fe y confianza. Nos recuerda que siempre hay una fuerza que nos protege y nos guía y que, aunque mi ego crea tener el mejor plan para mi vida, hay una sabiduría superior que tiene otros planes para mí. Soltarme, caer al abismo, como lo hacen los personajes de la imagen, es también una prueba de confianza y valentía. Es liberador.

 

Así que abracemos las crisis y esos cambios bruscos del destino.

 

Desde su sabiduría el arcano XVI, La Torre, plantea varios caminos:

 

  • 1.- El primero dice que no se puede pelear contra lo inevitable. Hay que rendirse ante la crisis, dar un salto al vacío y confiar en que hay un propósito divino. Es entender que casi siempre lo que quiere mi ego no es lo mismo que quiere mi divinidad.
     
  • 2.- El segundo camino asegura que todo lo que no sirve, todo lo que se volvió tóxico en la vida o no es real debe ser destruido. Solo así se podrá construir de nuevo. Lo dice la Biblia: construye sobre la roca, no sobre la arena. Construye sobre tu verdad no sobre ilusiones y utopías. La Torre pregunta ¿qué debe transformarse en ti? ¿a qué te apegas? ¿de qué te protege evitar la crisis? ¿puedes volver a construir de nuevo?
     
  • 3.- El tercer camino afirma que una crisis invita a destruir las armaduras y a quitarse las máscaras y los pesos de la personalidad. Es un momento en el que no se puede tranzar. O me hundo o aprovecho la oportunidad para construir, con paciencia, desde otro lugar. Todo lo que estaba oculto sale a la luz. ¿Estoy dispuesto a verlo y a sanarlo o no? La crisis es una oportunidad, depende de cada uno saber aprovecharla.
     

El tarot en las crisis se muestra como un gran aliado, como un faro en la niebla que nos ilumina en los nuevos y brillantes caminos que los cambios nos abren.