La leyenda de San Valentín

valentin-166596_481x230

Por eso te amo y no por eso,
por tantas cosas y tan pocas,
y así debe ser el amor
entrecerrado y general,
particular y pavoroso,
embanderado y enlutado,
florido como las estrellas
y sin medida como un beso.
(Pablo Neruda)

El 14 de febrero es el Día de San Valentín, el día de los enamorados, quizás una de las celebraciones más populares del calendario, hermosa fecha en la cual millones de personas alrededor del mundo intercambiamos tarjetas, mensajes y obsequios para demostrar el amor, el cariño y la amistad que sentimos por nuestros seres más queridos.


El Día de San Valentín: La Leyenda

La historia comienza a mediados del siglo III en el Imperio Romano. Los primeros cristianos eran perseguidos y castigados con la pena de muerte, pero eso no impidió que Valentín mantuviese su fe, pasando a la Historia como el patrón de los enamorados.


El Imperio estaba en crisis y el emperador Claudio II pensó que los hombres casados rendían mucho menos en el campo de batalla -debido al lazo emocional que compartían con sus familias-, mientras que los solteros sobresalían como los mejores soldados. Por esta razón, Claudio prohibió el matrimonio de soldados. La noticia no fue bien recibida por los jóvenes soldados y Valentín, un ferviente cristiano que predicaba la palabra de Dios, se dedicó a celebrar las ceremonias de los enamorados en secreto para unirlos en sagrado matrimonio, desobedeciendo las reglas del Emperador. En cuanto éste lo supo, Valentín fue apresado, enviado a la cárcel y obligado a renunciar al cristianismo.


Durante las últimas semanas de su vida, su carcelero había visto que Valentín era un hombre de letras y le llevó a su hija Julia para recibir lecciones. Julia era una joven ciega de noble corazón que comenzó a ver el mundo a través de los ojos de Valentín, el cual se enamoró de ella. Julia deseaba tanto ver y tenía tanta fe que un día próximo a su ejecución Valentín se arrodillo junto a ella y sostuvo sus manos en oración. De pronto, cuenta la leyenda, una luz brillante iluminó la celda de la prisión y milagrosamente Julia pudo ver al fin. Antes de ser ejecutado, Valentín le envió una carta a Julia pidiéndole que se mantuviera cerca de Dios y la firmó “De Tu Valentín”. Al día siguiente, el 14 de febrero del año 270, fue ejecutado cerca de una puerta que luego se llamaría Puerta de Valentín. Su cuerpo descansa en la que es hoy la Iglesia de Praxedes en Roma, donde se dice que Julia plantó un almendro de flores rosadas para su querido Valentín.


Dos siglos después la Iglesia católica recuperó la historia de Valentín para aplacar una tradición pagana entre los fogosos adolescentes y nombró a San Valentín como el patrón de los enamorados. Con el tiempo las cartas y tarjetas de San Valentín se hicieron populares y adoptaron a Cupido como figura emblemática. Cada 14 de febrero, recordando a San Valentín, los enamorados se envían mensajes de afecto y amor firmando “De tu Valentín”.