Las coincidencias y el azar

¿Cuanto de nuestra vida se debe al azar y cuanto a la coincidencia? ¿Cómo influye en nuestra vida las elecciones que tomamos?¿ Existe la casualidad?

 

Todas estas preguntas pueden ser tomadas, desde luego, desde el puto de vista del tarot. Un mazo de láminas coloreadas que se puede utilizar de múltiples formas, incluidos los juegos de azar. No en vano la baraja del tarot es la base para las cartas actuales de pocker o otros juegos de cartas. El azar y las cartas, así como el juego (léase la suerte) están absolutamente entrelazadas.

El tarot evolucionó en el s. XVI para convertirse en un juego, a la vez los arcanos mayores que lo componen fuero desapareciendo a medida que los juegos fueron tomando fuerza,


 

Sin embargo, su poder de conexión con el «azar» nunca se perdió. Si nos paramos a pensar en el azar de una manera profunda nos damos cuenta que en realidad no existe. Es un simple espejismo de nuestra mente limitada que no alcanza a ver todas las posibilidades. En el azar se han concentrado, y concentran, múltiples estudiosos, desde los matemáticos, con su estadísticas y probabilidades hasta los filósofos, pero es bien cierto que no todo es azaroso, no podría ser. Pensamos en un universo regido por unas leyes inmutables que a la vez representa un caos entrópico, y ese mero pensamiento nos acerca al abismo.

 

Si el azar es una mera materialización de un hecho en un momento dado, la coincidencia de que ese momento fuera el idóneo para ese hecho y que además sea significativo, lo que ya podríamos llamar casualidad, es en sí un hecho asombroso. casi milagroso. Podríamos decir que desde el momento en que tus padres se conocieron, hicieron el amor, y ese ovulo estaba fértil ese preciso momento, para que ese espermatozoide campeón te diera la mitad de tus genes, hasta el hecho de que tu madre consiguiera salir victoriosa del trance del parto -contigo vivo- es una concatenación de eventos azarosos tan sublime que te han llegado a crear. Y si hasta este mismo momento sigues sano y puedes leer estas líneas, no es gracias al control que crees tener en tu vida, es gracias a millones de millones de momentos azarosos, concatenados, coincidentes y causales que te han dejado plantado frente a esta pantalla.Eres más fruto de un azar benevolente que de otra cosa.

 

 

Es por eso que el tarot nos descubre tanto del azar, por que no existe, solo en nuestras mentes. Todo lo que ocurre -inclusive lo malo- tiene un sentido. Y si, sé que decir esto, y más dejarlo por escrito, es sumamente arriesgado, pero no puedo más que se fiel a lo que mi experiencia y la observación me han demostrado,

 

Las coincidencia son el pan nuestro de cada día, cuando sentimos una, la experimentamos cercanamente, nos hace sentir más cerca de lo incognoscible, nos maravilla sentir que estamos más cerca de algo imposible, o mágico. Grandes y pequeñas coincidencias rigen nuestros días, nuestros pensamientos, a la vez nos da vértigo pensar que si esto es así, y existe una casualidad consciente, seremos marionetas. ¿Donde queda el libre albedrío en esta ecuación?

 

Pues te lo digo ahora mismo, y no es que sea una experta en matemáticas, pero si pienso que el mundo esta regido por ellas. El libre albedrío es la otra incógnita. Es esa Y, ya sabes la que tienes cuando intentas resolver ecuaciones de primer grado.

 

 

Lo que quiero decir, es que siempre podemos elegir. Si esa es la única libertad que nos queda, la elección. Y da miedo pensar que ya está determinada, pero no es así, es esa elección que puede ser al azar o totalmente pensada y meditada la que luego creará la concatenación de acontecimientos que están destinados a darse.
Podría decirse que los dos factores, el azar y la casualidad consciente juegan un papel vital en nuestras vidas, y quizá, me atrevo de decir, en el universo.

Es por eso que de algo malo, puede nacer algo bueno, y de algo bueno algo malo.

 

 

Y ese es un pensamiento liberador, porque en el fondo, al final, hagas lo que hagas el resultado podrá ser bueno o malo según lo enfoques, o las consecuencias que traiga a tu vida. Si todo pasa por una razón, pero desconocemos la casuística, es lo que nos trae mayor desazón. Pero si simplemente aceptamos que el azar es un juego que tiene la vida con nosotros, que solo somos jugadores y piezas a la vez nos daremos cuenta de lo increíble que es estar vivo, si aceptamos que los hecho que nos ocurren son para nuestro crecimiento, y que de alguna forma – aunque no lo creamos los hemos elegido-. por ello que cuando una tirada nos muestra una predicción, lo mejor que podemos hacer para disfrutarla, es tomarla como un juego, como un futuro que es posible, y hasta probable, pero que en el fondo nosotros decidimos si se hace real.