El Tarot como forma de vida

Tenía 15 años y unas amigas y yo estábamos en una buhardilla de una de ellas. Esta amiga sacó un tarot y nos incitó a «jugar» con él e intentar saber nuestra buena ventura. eramos cuatro chicas adolescentes y simplemente seguimos las instrucciones que venían con el mazo. Mucho más tarde me dí cuenta que las profecías de aquel día se cumplieron, peor de una manera totalmente diferente a cómo habíamos interpretado.

 

Decidí que las cartas no eran algo para mi, no me gustó la manara en el que el vaticinio se cumplió. Luego durante los siguientes años se fueron presentando hasta que un día mi mejor amigo me regaló una baraja diciendo: «Toma, creo que se te va a dar bien». Era su baraja usada y desde ese día empecé mi estudio del tarot. Poco sabía que así mi amigo había cumplido la primera premisa de un tarotista, que le regalen un tarot. No que se lo compre, que le sea regalado. Dice la leyenda que el Tarot nos escoge a nosotros y no al revés.

 

Han pasado muchos ya este anécdota, pero el Tarot sigue conmigo siendo mi compañero y mi guía en el camino. Canto más me adentro en sus misterios más cuenta me doy de lo grande que es.

 

Representa el camino del ser humano, el verdadero Viaje del Héroe que todos recorremos en la vida. Tal y como nos cuenta el mitólogo Joseph Cambell en su libro, El Héroe de las Mis Caras, todo compartimos una vivencia heroica mientras caminamos la tierra y eso se ve representado con el Arcano 0, El Loco, que da comienzo a su viaje en la Tierra al igual que todo los que la pueblan, todos los que la han poblado y los que la poblarán. Por que el tarot es un viaje inicíatico de autocnocimiento, y como tal no debemos tener miedo a conocernos y a conocerle. Poder comprender su simbolismo arcana, y darse cuenta que ese significado está no solo en el naipe, o en su significado, esta en el inconsciente colectivo, como dijo Jung, y está sobretodo dentro de ti.

 

Ese es el mensaje del tarot, en el viaje encontraras obstáculos, piedras, te perderás y será en esos momento de superación de tus miedos donde encontrarás la verdadera esencia de tu ser representado con el Arcano IX, El Ermitaño, una vez que tu intuición te guíe y la confianza en tí mismo te ilumine, La Rueda de la Fortuna, te espera, el Arcano X que representa el favor de los dioses, la propia suerte.

 

El final del viaje es el Arcano XXI, que representa El Mundo, el universo, todo lo creado y el haber encontrado un lugar en él.Por que encontrar nuestro lugar en el mundo, debe ser nuestro propósito vital y debe ser un lugar de fin pero a la vez de principio.

 

Los arcanos y figuras que encontramos que estudiamos en el Tarot representan los arquetipos de las diferentes personalidades y formas de vivir la vida cotidiana, es por ello que podemos utilizarlo en cualquier situación para poder orientarnos y guiarnos, ya que todos somos las figuras que podemos encontrar en él, en diferentes momentos de nuestra vida.

 

Tener esta herramienta a nuestro alcance a la que podemos acceder en cualquier momento, es un privilegio que tenemos los que creemos en la poderosa fuerza del universo, es decir, los que estamos algo más avanzados espiritualmente.

 

Este avance espiritual no sólo debe o puede ser del tarotista, también es importante la evolución del consultante. En principio, la mayoría de consultantes ya adquieren cierto nivel espiritual, de otra forma no encontraría sentido a las respuestas del tarotísta, cuanto más avanzados estén las dos partes, más significativas serán las respuestas, por la conexión que se establecerá entre éstos.