Una consulta sobre el tema sentimental

 

Hoy celebramos el amor, hoy es el Dïa de los Enamorados, San Valentín, una fecha que tiene un sabor agridulce por mucho que los anuncios de la tele, o las marcas intenten explotar su lado más romántico. Es muy posible que esta fecha recuerde a muchos que el amor esperado no ha llegado a sus vidas, el que ellos soñaban, o que la persona que está a su lado no es el amor que antaño fue, es por eso que para muchos es una fecha con sabor amargo.

 

Esta es la razón por la que me animo a escribir esta entrada, para todos aquellos que se preguntan dónde está su amor, para todos aquellos que tienen dudas y consultan a una tarotista por el “tema sentimental”. El tema más preguntado en una consulta, sin duda. A lo largo de las miles de consultas que he atendido, el tema del amor siempre ha sido el tema central de mis consultantes, también es cierto que es el tema que más me interesa a mi, porque una salud emocional es la base primordial para una vida feliz.

 

Si eres una de esas personas que duda en el amor, que siente la ansiedad de saber sobre la persona amada, preguntarle al Tarot ha sido desde tiempo inmemorial la mejor manera de encontrar una respuesta que yace en tu corazón. El tarot es un medio de comunicación, basado en la visualización, y es una relación entre dos: el vidente y el consultante. Cuando una persona pregunta por un sentimiento, o por otra persona por la que siente algo, o por sus anhelos amorosos, la conexión suele ser muy fuerte, porque yace en el fondo de su corazón y de su alma, es entonces cuando la verdadera magia se materializa. El Tarot tiene el poder de mostrarnos nuestro inconsciente, nuestros mayores secretos, lee en nuestro espíritu cosas que ni nosotros mismos recordamos haber escrito. y nos las traduce en imágenes arcanas que un tarotista con intuición y sabiduría verdaderas sabrá interpretarnos y transmitirnos.

 

Muchas veces pensamos que el Destino “nos sucede” sin que nosotros hagamos nada al respecto, pero lo cierto es que la mayor parte de las veces somos nosotros los que “le sucedemos” al Destino con nuestras acciones, nuestros pensamientos, y hasta nuestro inconsciente.

 

El amor es la emoción humana que más páginas ha llenado, que más obras de arte a creado, y que más ensalza nuestra humanidad y, como tal, es un misterio eterno que seguirá llenando los corazones de los seres humanos. Esa es la razón que al existir una verdadera conexión el porvenir se me aparece. Cuando los canales están abiertos y nos animamos a ver, no solo lo que está por venir, sino lo que somos capaces de crear en ese futuro, puedo verlo con verdadera certeza. El tiempo es relativo, y esta afirmación es también muy válida para el amor, y para el tarot.

 

Es por eso, que los valientes consultan al tarot, como un oráculo que les mostrará caminos verdaderos, posibles y probables pero que no tienen porqué ser los reales. Somos capaces de desafiar nuestro destino, o por lo menos de internarlo, y de eso están fabricadas las leyendas.

 

Preguntar sobre el Amor a este oráculo es sumergirnos en nuestro propio corazón para descubrir la verdad de quienes amamos, las razones de ello y hasta a nosotros mismos. Arriesgarse a encarar una respuesta que no es la que queremos oír sobre la persona amada, es un acto de descubrimiento, de valor y de avance y, al fin de al cabo, un acto de amor hacia nosotros mismos.