Las cartas del Tarot tienen una imagen y unos significados básicos asociados a ellas. Si estás empezando con la lectura del Tarot, estos rasgos pueden ayudarte a realizar tus lecturas simples. Ten en cuenta que el estudio del Tarot es algo que lleva tiempo, por lo que empezar con la información simple es lo mejor. En este artículo, nosotros te hablamos de los rasgos de las cartas del Tarot más básicos.
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Todas las cartas del Tarot tienen unos rasgos diferentes que merece la pena conocer. En este caso, os vamos a hablar de los rasgos de las cartas del Tarot en cuanto a sus significados.
El Loco (0): El Loco es una carta que nos habla de nuevos inicios y de situaciones cambiantes. Es una carta que representa la espontaneidad e inocencia que todos tenemos dentro y que debemos usar para ir avanzando por la vida. También nos indica, en su posición invertida, que debemos ir con cuidado al ser demasiado vanidosos y que es necesario tener los pies en la tierra.
El Mago (I): El Mago es una carta que nos habla de nuestros talentos innatos y de las habilidades que nos acompañan desde el nacimiento. Es posible que, con el paso del tiempo, nos hayamos olvidado de ellas y esta carta nos recuerda que siguen ahí para que los explotemos al máximo. También nos indica, en su posición invertida, una falta de diplomacia y compromiso.
La Sacerdotisa (II): La Sacerdotisa representa la intuición y está conectada con los misterios del mundo que nos rodea, siempre hablando en el sentido positivo de estos. Por ello, debemos dejar que la vida nos sorprenda un poco. Como nota negativa, esta carta también está conectada con la soberbia que, de vez en cuando, todos mostramos.
La Emperatriz (III): es la carta que nos conecta con la naturaleza y todo lo positivo que esta nos aporta. El Sol, el Agua, La Tierra y el Aire son elementos con los que todos convivimos y que afectan nuestro día a día. Por otro lado, esta carta también se conecta con la abundancia, pero también con la inacción, por lo que nos avisa de que, si queremos la primera, deberemos trabajar mucho la segunda.
El Emperador (IV): la carta del Emperador emana poder y liderazgo. Todos tenemos capacidad de liderazgo, aunque a veces no podamos sentirla. Cuando nos sale esta carta, nos indica que debemos mirar en nuestro interior y sacar todo lo que hay dentro. Representa estabilidad, pero también estancamiento y avaricia.
El Papa (V): también conocida como la carta del Sumo Sacerdote, esta carta representa la sabiduría. Todos tenemos sabiduría en nuestro interior, pero solemos perderla de vista cuando nos dejamos llevar en exceso por la rutina. Es una carta que está relacionada con la inspiración, cualidad que nos llevará a conseguir nuestros objetivos más preciados. Como nota negativa, esta carta también está conectada con la servidumbre.
El Enamorado (VI): esta es la carta del amor por excelencia, por lo que está fuertemente vinculada al placer, al amor y a las relaciones, sea cual sea su naturaleza. Es una carta que nos invita a tomar de decisiones y asumir nuevos compromisos. Como nota negativa, si nos sale en su posición invertida, esta carta señala momentos de indecisión que debemos superar por el bien de la pareja.
El Carro (VII): esta carta es de las más positivas y es que está asociada al éxito y movimiento y al movimiento de la vida. Nos habla de movilidad y de avances, junto a triunfos que nos irán llegando si sabemos escoger sabiamente. Por otro lado, cuando nos sale en su posición invertida, nos habla de un conformismo que no nos dejará llegar muy lejos.
La Justicia (VIII): la justicia es, esencialmente, lo que representa esta carta y hay poco más a añadir. Se trata de una carta que está relacionada con el equilibrio y con el control de las cosas que nos van llegando. También nos puede hablar de demasiada severidad en según qué aspectos.
El Ermitaño (IX): la carta del Ermitaño nos habla de introspección y de un tiempo de reflexión que debemos añadir a nuestra vida. Está muy vinculada a la prudencia y el conocimiento interior, por lo que debemos tomarla muy en serio y dedicar un tiempo a analizarnos y analizar todo cuanto tenemos. En su posición invertida, esta carta también revela que hay miedos a los que debemos enfrentarnos.
La Rueda de la Fortuna (X): la carta por excelencia de los cambios que van a llegar a nuestra vida. Está relacionada, en su parte positiva, con la buena suerte y el éxito. Sin embargo, cuando esta carta nos sale invertida, está representando resistencia a los cambios, resistencia que no nos servirá para nada, pues estos sucederán tanto si nos gusta como si no.
La Fuerza (XI): nos recuerda los recursos que todos tenemos y que debemos usar a la hora de superar los obstáculos que la vida nos pone por delante. Si nos sale invertida, esta carta nos habla de abuso de poder, ya sea el nuestro sobre alguien más o bien del poder que alguien tiene sobre nosotros.
La Casa de Dios (XVI): también conocida como La Torre, es una carta que nos invita a tomar el control de nuestra vida. Pese a que se conecta con la libertad, esta carta también nos dice que los extremos nunca son buenos y que, por ende, debemos revisar un poco el ritmo de vida que llevamos.
La Estrella (XVII): la carta de La Estrella está relacionada con las emociones, la espiritualidad y la fe. Por el contrario, cuando nos sale invertida, nos habla de una falta de fe que no nos permite llegar a nuestros objetivos.
La Luna (XVIII): esta es la carta que simboliza nuestras dudas y que nos hace recordar el pasado. Mirar al pasado no es lo más aconsejable, pues poco tiene que ofrecernos ahora mismo. Debemos hacer uso de nuestra intuición y olvidarnos de todo aquello que nos hizo tanto daño. Invertida, nos habla de inestabilidad y confusión.
El Sol (XIX): muy relacionada con el optimismo, la vitalidad y la energía que hay en nosotros. Es una carta muy positiva que se relaciona con la alegría y la consecución de nuestros objetivos, Por su lado, también nos habla una arrogancia que debemos dejar de lado si queremos seguir yendo por el buen camino.
El Juicio (XX): cuando nos sale esta carta, nos avisa de la necesidad de revisar nuestro pasado y aprender de las situaciones vividas. También se vincula a una incapacidad de valorar las lecciones que nos da la vida.
El Mundo (XXI): esta es la carta que nos indica que estamos completos. Hemos conseguido mucho de lo que nos hemos propuesto y debemos estar felices por ello.
El Colgado (XXII): cuando nos sale esta carta, nos habla de falta de movimiento en nuestras vidas, así como ausencia de nuevas perspectivas. En su posición invertida, nos habla de egoísmo y de la necesidad de ser más empáticos.
La Muerte (XXIII): Esta carta nos habla de finales, pero no de la muerte física de nadie. Son finales que debemos cerrar para que lleguen nuevos momentos a nuestra vida. La resistencia a los cambios solo nos hará sufrir más.
Templanza (XXIV): muy conectada con la paciencia y la moderación, esta carta nos habla de la necesidad de dejar que la vida fluya y no querer correr más de la cuenta. También nos puede decir que debemos establecer límites.
El Diablo (XXV): carta vinculada con el deseo y la experimentación sexual. Esta carta nos indica una gran capacidad para realizar esfuerzos extremos cuando es necesario, por lo que debemos creer en esta fuerza que hay en nosotros. En su lado negativo, esta carta nos habla de apegos demasiado fuertes que solamente nos llevarán a sufrir.
Ahora ya conoces los significados más básicos de esta carta, por lo que es un buen momento para empezar a practicar con ellos.